
La nutrición correcta es pilar fundamental tanto en su crecimiento como en la producción pilo-sebácea. La falta de proteínas hierro o ácido fólicos podría significar tener un cabello débil y sin brillo. No olvidemos que el cabello está formado de 6 a 10 capas de células o escamas superpuestas, esta estructura se puede alterar por falta de nutrientes, por una mala alimentación, o simplemente caerse como efecto te tensionar de manera exagerada el pelo que aunque es elástico saludablemente se vuelve frágil cuando atravesamos cambios hormonales o lo dañamos con sobreexposición solar y químicos.
La cutícula sana ocasiona el reflejo fabuloso de la luz, mientras que cuando ésta se envejece o daña el cabello lucirá sin luz y sin movimiento.
El lavado también es importante, no olvidemos la queratina, aminoácidos y ceramidas, no olvides que al lavarte el cabello debes hacer movimientos circulares suaves con las yemas y así tendrás un cuero cabelludo sano y limpio.
Resulta indispensable conocer las características de tu cabello a la hora de elegir el producto para su lavado y cuidado, por lo general el cabello no puede lavarse a diario ya que se debilitaría demasiado. En la actualidad existen productos extraordinarios que son capaces de identificar que zona del cabello debe ser reparada, una buena mascarilla cada quine días puede ayudar también a su salud integral.
