
En pruebas realizadas a ratas de laboratorios se ha podido determinar el alto impacto benéfico de la ingestión de uvas para la reducción de la presión arterial.
Parece ser que el impacto en sí es sobre el riego cardiovascular, como ya se conoce el consumo de sal es uno de los causantes directos para la alta presión arterial. En el experimento las ratas fueron alimentadas con una alta cantidad de sal sobre sus raciones alimenticias. Se cree que los flavonoides actúan depurando y destapando las arterias que han sido contaminadas con depósitos excesivos de grasa.
Los químicos beneficiosos que se encuentran en las uvas, el té verde, el cacao y los tomates, podrían tener un efecto en la presión sanguínea.
El consumo de vegetales y una dieta rica en fibras y baja en grasas, así como la depuración del sistema digestivo también son acciones recomendables para evitar o controlar los niveles de la presión arterial.
